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El
color rojo indica que se debe modificar el precio; el amarillo, que se
debe revisar; y el verde, que el costo es correcto | Katiuska Hernández/
@lachurry
Las empresas que
producen, distribuyen y comercializan productos de consumo masivo como
alimentos, artículos de cuidado personal y limpieza del hogar serán
obligadas a reducir los gastos, por orden del Gobierno. La aplicación de
la Ley de Costos y Precios implicará que se revisen al detalle las
estructuras de costos y se ajusten hacia la baja los gastos relacionados
con la nómina, publicidad, pago de expertos, representantes e, incluso,
el dinero que se destina al manejo de asuntos públicos.
El
intendente de Costos y Precios, William Contreras, informó en el acto de
lanzamiento de la ley, que cada fase del registro en el Sistema de
Costos y Precios se detallará a las empresas los costos reconocidos y no
reconocidos que se tomarán para el análisis final de los precios.
"Hay
costos y toda una variedad de gastos, no se puede evaluar una empresa
aislada del resto del sector, por ejemplo en artículos de limpieza del
hogar y cuidado personal haremos un análisis sectorial, y una vez que se
recaude toda la información veremos qué gastos se reconocerán o se
descartarán", dijo.
Agregó que en el caso de la publicidad, no es
posible que una empresa declare que invierte en promoción 50% del costo
total de producción de un rubro. "Vamos a verificar consistencias de
los gastos y costos de producción".
Impacto productivo.
El presidente de la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos,
Pablo Baraybar, indicó que hay gastos asociados a la distribución,
comercialización y otros que son necesarios para que se complete el
proceso de abastecimiento de rubros básicos, y no sólo la materia prima.
"Hay empresas que contratan a otras empresas para que realicen la labor
de distribución, comercialización y otras actividades, y si el Gobierno
obliga a reducir gastos, pues se afectará toda la cadena", dijo. Agregó
que hay empresas que producen y distribuyen en una misma zona, pero hay
otras que abarcan todo el país y tienen costos y gastos mayores.
"Ignorar
eso, porque ideológicamente no tiene sentido para el Gobierno, causará
un grave daño al sistema de producción y las empresas se verán obligadas
a reducir gastos que no son apropiados según el criterio que pueda
tener cualquier funcionario", dijo.
Señaló que una estructura de
costos se puede constatar porque es una información real contable de la
compañía: por ejemplo, cuánto cuesta la materia prima, la fabricación,
la mano de obra y luego cuánto cuesta comercializar y llegar hasta cada
punto de venta del país.
"Si nos dicen que no se pueden tener ciertos gastos, también se afectarán los salarios.
¿Qué
pretenden, qué reduzcamos los sueldos de los trabajadores, o acaso los
aumentos de precios que se autoricen no van a cubrir los costos de
producción?", se preguntó el presidente de Cavidea.
Indicó que la
comparación de precios nacionales con los internacionales, fue propicia
para recordar que en países como México, Colombia, Perú y otros hay
plenas libertades económicas y eso abarata los costos.
"Son más
baratos porque hay libertad para producir, no hay controles de precios,
se puede lograr mayor productividad y hay competencia", recalcó.
Baraybar
también cuestionó que sólo se reconozca la tasa cambiaria de 4,30
bolívares por dólar en los costos de producción. "Cadivi no da todos los
dólares que necesitan las empresas, hay equipos como los repuestos para
la industria de alimentos que no cuentan con dólares a 4,30 bolívares y
se tiene que recurrir a la compra de bonos y a la subasta del Sitme
porque no hay divisas preferenciales para esas importaciones.
¿Cómo es que no va a reconocer esto?", dijo.
Además
de reducir la variedad de productos en los anaqueles, la Ley de Costos y
Precios Justos, también afectará la calidad de los pocos artículos que
queden disponibles, señaló el presidente de la Cámara de Comercio de
Caracas, Víctor Maldonado.
Explicó que por la necesidad que
tienen las empresas de reducir sus estructuras de costos, muchos de los
procesos de control de calidad se verán comprometidos en los
presupuestos. Para abaratar operaciones las compañías deberán reemplazar
empaques, etiquetas y demás insumos, puntualizó.
Aportes en riesgo.
Leonardo Palacios, abogado y experto tributario, advirtió que si se ven
afectados los márgenes de rentabilidad, se corre el riesgo de que el
Seniat acuse a las empresas de estar ocultando ganancias. "Por un lado
la Ley de Costos y Precios impone una restricción en la ganancia y
limita los precios, pero por el otro se tiene una Ley de Impuesto sobre
la Renta que implica que mientras más ganancias se genera más alto será
el aporte de la empresa al fisco", indicó al señalar que esto frenará la
recaudación de ISLR, IVA y tributos municipales.
"También
afectará las contribuciones parafiscales como los aportes que deben
hacer las empresas por las leyes Antidrogas, de la Ciencia y Tecnología,
entre otras", acotó Palacios.
Agregó que además la legislación
tributaria acepta y reconoce como normal y necesaria una serie de
egresos como los de publicidad, pago de expertos y otros, que ahora son
objetados por el sistema de Costos y Precios. "Eso implica una forma
disfrazada de confiscación, expropiación y lesión al patrimonio y los
derechos de propiedad de las empresas", apuntó Palacios.
Advirtió
que esta ley incidirá en el recurso humano. "Todos los venezolanos
tenemos derecho al trabajo y a un salario que sea suficiente y digno, y
al derecho a la negociación colectiva.
¿Cómo se podrá garantizar
esto, si la Ley de Costos y Precios, limitará las utilidades y la
rentabilidad de las empresas, que son la fuente de los beneficios
salariales?", alertó.
fuente: El Nacional